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About Photography / Student Member Deus ex MachinaFemale/Spain Recent Activity
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Diciembre. Otro año se esfuma, se apila en el montón de recuerdos que quedan guardados en los rincones polvorientos de mi habitación cerebral. En este mes siempre me siento incómoda. Creo que es porque la circunstancias me obligan, de una forma u otra, a pensar en la gente que una vez estuvo y ya no está. Gente que me suscita curiosidad, nostalgia, indiferencia o incluso asco. Esta es una de esas mierdas que leeré en un tiempo y querré borrar.

Las cosas han cambiado. Siempre lo hacen, y cada vez más rápidamente. Un día estás desenvolviendo el regalo que tu mejor amiga compró para la ocasión y al rato se te ha olvidado su apellido, su color favorito y la marca de tabaco que solía fumar. Cosas que pasan, y así con todo y todos, ¿sabes? No hay quien detenga ese proceso, el trasiego de ir y venir, de enamorarnos, desenamorarnos y volver a cometer el mismo error sentimental. Hay veces que la gente es capaz de pasar página o incluso de cerrar el libro. Otras veces las personas se atascan en el mismo capítulo, negándose a continuar leyendo. Y en otras ocasiones continúan leyendo a toda prisa mientras se paran a buscar esos párrafos que les anclan, que les condicionan sin saberlo, que les hacen recordar lo que era el sabor de una puesta de sol o un abandono.

Lo bloqueo todo. Redirijo mis sentimientos hacia la senda de la indiferencia, porque, al fin y al cabo, ¿de qué sirve echar de menos a alguien que se ha olvidado de ti?
El cambio. Qué cosa más graciosa y terrorífica. Parece que a nadie le gusta, aunque digan que sí. Nadie se atreve a aceptar que los cambios suceden constantemente. Un día dices que te gusta el pastel y al día siguiente que ya no. Y entonces te crucifican, como si hubieras cometido un crimen, como si hubieras olvidado tus principios. Es una puñetera estupidez, una muy injusta. Yo siempre he sido de esas personas desconcertantes que activan el modo veleta y se lo dejan encendido por las noches. Que un día dicen sur y al año siguiente, norte. Que pegan palos de ciego y arrasan con todo. No me parece mal. Lo estático me aburre. Hay personas que prefieren quedarse en su habitación, jugando al ordenador, viendo series tontas por internet y regodeándose en el rencor, esperando a que de la nada aparezca un cambio significativo que les haga sentirse mejor. No es un plan para mí. Quiero decir, me gusta la distorsión, el sufrimiento tan desgarrador que produce una pérdida, la alegría espontánea de conocer a alguien nuevo, la preocupación al tomar decisiones que, quizá, sean erróneas. Me gusta sentir el paso del tiempo y todo lo que ello conlleva. Me ayuda a sobrevivir. Porque a veces es demasiado; a veces sentir que todo es igual, hagas lo que hagas, me lleva a pensar que estoy perdiendo el tiempo. Buceo a las profundidades en busca de eso que tanto miedo le da al mundo; cambios.

Estas cosas tienen consecuencias. Me han llamado de todo, ¿sabes? Los mismos que me amaron llegaron a odiarme, y viceversa. Nunca se sabe conmigo, ni siquiera yo lo sé. Loca, puta, infantil, inmadura, niñata, amargada, estrecha, fría, distante, absurda. Es posible, todo es posible. Francamente no me interesa saberlo. Existen las mismas probabilidades de que acabe en un manicomio como que termine en la portada de un periódico por haber revolucionado la industria gastronómica. Quizá protagonice una película o tal vez me case con un vagabundo. No sé, joder, no sé nada. Estoy cansada de la tradición, de la fama que uno va consiguiendo con los años. ¿Nadie se da cuenta de que condiciona, de que amarra, de que convierte a uno en esclavo? ¿Por qué tendríamos que obedecer a la tradición? ¿Por qué tenemos que mantenernos inamovibles?

Estoy harta de promesas. De gente que asume y no sale de ahí.
Un día me pareció fantástico prometer. Luego comprendí que era estúpido. No siento nada. No siento haberme desencantado. No siento haber hecho daño. Es parte de la vida. No podemos culpar a los demás de que dejen de querernos. A veces pasa y todo el mundo se obsesiona con encontrar motivos, razones que tengan coherencia. A veces ocurre, sin más. Y ya.

En Navidad siempre llegan cambios, es como una especie de coincidencia espantosa. Ahora está él. No sé bien quién demonios es ni lo que va a pasar, pero tengo la certeza de algo; me ha hecho sentir. Sentir la adrenalina de los quince años y el primer beso, la confusión, la sorpresa. Me ha hecho recordar que todavía no me he muerto por dentro y con eso ya es suficiente. Se acaba el 2014 y siento que he vivido tres vidas más que en el año anterior, que fue uno de los más horrendos de mi vida. En cierto modo es un alivio.

No sé qué esperan de mí, pero dejarme deciros una cosa: es un error esperar algo de alguien como yo.
¿Quieres un consejo? Vive. Deja de estar sentado en la barra del bar y saca a bailar a la chica más fea que veas. Después saca a la más guapa y fóllala en los baños. Pídete unas copas, emborráchate, fuma un puro. Pégale un puñetazo al primer tipo que veas. Sal de ahí y vete a otro local, muérete de frío en las calles, drógate, haz lo que quieras, joder, pero haz. Deja de juzgarlo todo desde la jaula en la cual tú mismo te has encerrado. No tengas miedo a formar parte de ese juego tan cruel y despiadado que es la vida.
  • Listening to: Forever Lost
  • Reading: .

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ersatzteilh
Deus ex Machina
Artist | Student | Photography
Spain
"My present life is really very lonely and friendless. It offers me no stimulation that I do not myself provide; but rather estrangement of the soul from itself, preponderance of obsessional influences, which draw the soul up tightly with a sense of fear, and teach it to regard things with an earnestness that they do not deserve. This is the seamy side of my present existence. It is impossible, it seems, to be understood. It happens on rare occasions and I am slowly dealing with that fact. Nothing can outweigh though the pain I so intensely experience of no one being able to feel my words. Philosophical seriousness is already too deeply rooted in me and people can’t see beyond this. I am obliged daily to observe my current condition; my mind is being tormented incessantly, unable to cultivate a means of resistance. Dear friend, the “cultured” world accepts my intellect but I find zero pleasure in anything whatsoever. Life stands still and no matter what I do I am being washed away by everlasting loneliness."
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Diciembre. Otro año se esfuma, se apila en el montón de recuerdos que quedan guardados en los rincones polvorientos de mi habitación cerebral. En este mes siempre me siento incómoda. Creo que es porque la circunstancias me obligan, de una forma u otra, a pensar en la gente que una vez estuvo y ya no está. Gente que me suscita curiosidad, nostalgia, indiferencia o incluso asco. Esta es una de esas mierdas que leeré en un tiempo y querré borrar.

Las cosas han cambiado. Siempre lo hacen, y cada vez más rápidamente. Un día estás desenvolviendo el regalo que tu mejor amiga compró para la ocasión y al rato se te ha olvidado su apellido, su color favorito y la marca de tabaco que solía fumar. Cosas que pasan, y así con todo y todos, ¿sabes? No hay quien detenga ese proceso, el trasiego de ir y venir, de enamorarnos, desenamorarnos y volver a cometer el mismo error sentimental. Hay veces que la gente es capaz de pasar página o incluso de cerrar el libro. Otras veces las personas se atascan en el mismo capítulo, negándose a continuar leyendo. Y en otras ocasiones continúan leyendo a toda prisa mientras se paran a buscar esos párrafos que les anclan, que les condicionan sin saberlo, que les hacen recordar lo que era el sabor de una puesta de sol o un abandono.

Lo bloqueo todo. Redirijo mis sentimientos hacia la senda de la indiferencia, porque, al fin y al cabo, ¿de qué sirve echar de menos a alguien que se ha olvidado de ti?
El cambio. Qué cosa más graciosa y terrorífica. Parece que a nadie le gusta, aunque digan que sí. Nadie se atreve a aceptar que los cambios suceden constantemente. Un día dices que te gusta el pastel y al día siguiente que ya no. Y entonces te crucifican, como si hubieras cometido un crimen, como si hubieras olvidado tus principios. Es una puñetera estupidez, una muy injusta. Yo siempre he sido de esas personas desconcertantes que activan el modo veleta y se lo dejan encendido por las noches. Que un día dicen sur y al año siguiente, norte. Que pegan palos de ciego y arrasan con todo. No me parece mal. Lo estático me aburre. Hay personas que prefieren quedarse en su habitación, jugando al ordenador, viendo series tontas por internet y regodeándose en el rencor, esperando a que de la nada aparezca un cambio significativo que les haga sentirse mejor. No es un plan para mí. Quiero decir, me gusta la distorsión, el sufrimiento tan desgarrador que produce una pérdida, la alegría espontánea de conocer a alguien nuevo, la preocupación al tomar decisiones que, quizá, sean erróneas. Me gusta sentir el paso del tiempo y todo lo que ello conlleva. Me ayuda a sobrevivir. Porque a veces es demasiado; a veces sentir que todo es igual, hagas lo que hagas, me lleva a pensar que estoy perdiendo el tiempo. Buceo a las profundidades en busca de eso que tanto miedo le da al mundo; cambios.

Estas cosas tienen consecuencias. Me han llamado de todo, ¿sabes? Los mismos que me amaron llegaron a odiarme, y viceversa. Nunca se sabe conmigo, ni siquiera yo lo sé. Loca, puta, infantil, inmadura, niñata, amargada, estrecha, fría, distante, absurda. Es posible, todo es posible. Francamente no me interesa saberlo. Existen las mismas probabilidades de que acabe en un manicomio como que termine en la portada de un periódico por haber revolucionado la industria gastronómica. Quizá protagonice una película o tal vez me case con un vagabundo. No sé, joder, no sé nada. Estoy cansada de la tradición, de la fama que uno va consiguiendo con los años. ¿Nadie se da cuenta de que condiciona, de que amarra, de que convierte a uno en esclavo? ¿Por qué tendríamos que obedecer a la tradición? ¿Por qué tenemos que mantenernos inamovibles?

Estoy harta de promesas. De gente que asume y no sale de ahí.
Un día me pareció fantástico prometer. Luego comprendí que era estúpido. No siento nada. No siento haberme desencantado. No siento haber hecho daño. Es parte de la vida. No podemos culpar a los demás de que dejen de querernos. A veces pasa y todo el mundo se obsesiona con encontrar motivos, razones que tengan coherencia. A veces ocurre, sin más. Y ya.

En Navidad siempre llegan cambios, es como una especie de coincidencia espantosa. Ahora está él. No sé bien quién demonios es ni lo que va a pasar, pero tengo la certeza de algo; me ha hecho sentir. Sentir la adrenalina de los quince años y el primer beso, la confusión, la sorpresa. Me ha hecho recordar que todavía no me he muerto por dentro y con eso ya es suficiente. Se acaba el 2014 y siento que he vivido tres vidas más que en el año anterior, que fue uno de los más horrendos de mi vida. En cierto modo es un alivio.

No sé qué esperan de mí, pero dejarme deciros una cosa: es un error esperar algo de alguien como yo.
¿Quieres un consejo? Vive. Deja de estar sentado en la barra del bar y saca a bailar a la chica más fea que veas. Después saca a la más guapa y fóllala en los baños. Pídete unas copas, emborráchate, fuma un puro. Pégale un puñetazo al primer tipo que veas. Sal de ahí y vete a otro local, muérete de frío en las calles, drógate, haz lo que quieras, joder, pero haz. Deja de juzgarlo todo desde la jaula en la cual tú mismo te has encerrado. No tengas miedo a formar parte de ese juego tan cruel y despiadado que es la vida.
  • Listening to: Forever Lost
  • Reading: .
"No parecía que la vida fuese a sonreírnos."
De repente era Febrero y me encontraba bebiendo un vodka bien cargado. Tenía un cigarro a medias en la mano, estaba sentada en la barra de un bar medio a oscuras y tenía un tipo a mi lado. Me daba algo de pánico pensar lo cómoda que me encontraba con él, a pesar de que no le conocía, a pesar de que, seguramente, fuese un camello, o un violador, o uno de esos tíos que parecen legales y después te demuestran que no lo son.
Pero daba igual. Hoy era una excepción. Pensaba en acabar con los libros, con las ideas de futuro y con los planes. Así que pensé, qué coño, no importa nada.
Y bebí con él durante dos horas o más. Lo suficiente como para relajar las ideas nocivas y los impulsos autodestructivos. En cierto momento noté que mi acompañante improvisado se giraba y se quedaba mirando a algo fijamente. Al rato, le imité. En pocos segundos me vi en medio de una pelea a puñetazos con otros tíos. No salí herida, no demasiado, y tampoco él. Todo eso pasó porque me estaban mirando y diciendo cosas.
Más tarde, caminando en mitad del invierno, me propuso pasar la noche juntos. Tuve que reírme. Tal vez pensaba que era una prostituta moderna que estaba dispuesta a hacer cosas levemente inmorales. Muchos lo piensan y por eso se acercan a mí. Detectan una especie de misterio erótico que me envuelve o algo así, y dicen, qué demonios, no pierdo nada por intentarlo. Por eso le pregunté si me iba a pagar por hacerlo. Me respondió que pagaría, si acaso, por leer alguno de mis libros, si es que llegaba a publicarlos. Y después se echó a reír.

Su casa olía como a humedad, como a peces muertos, algo extraño pero no demasiado desagradable. Una cama en el suelo, una cocina llena de platos sucios, sangre seca en el suelo y en las paredes, un bajo enchufado en alguna parte, mugre acumulada en los rincones. Lamentable, acogedor. Sí, eso era. Me senté en el colchón y me quité el abrigo, dejándolo por ahí, esperando a que viniese conmigo. Entonces, mientras le veía abrir unas cervezas y apartar a patadas la basura para llegar hasta mí, pensé en algo. Pensé en la soledad. Pensé en lo solos que estábamos y en lo mucho que nos necesitábamos a pesar de no conocernos de nada. Pensé en las ganas que tenía de morir o, mejor dicho, dejar de vivir. De quitarme los guantes de boxeo y salir del ring, derrotada, abatida, sentarme en una silla y mirar a los otros hacer todo el trabajo. Eso estaría bien.
Pensé en esa cosa que se me colaba por los huesos y no me dejaba tranquila. Pensé en toda la gente que ya no estaba en mi vida, en ella, en él, sobretodo en él, ese cabrón hijo de puta que estiraba la lengua negra y nunca llegaba a tocarme la cara. Pensé en esa mañana fría y soleada cuando me partieron en dos con una mirada del color del mar. No sé. Eran recuerdos que se alejaban a toda prisa y yo, desde aquella casa podrida, los dejaba ir. No tenía sentido retenerlos. Tampoco tenía sentido aceptar la cerveza de ese individuo y bebérmela con él, pero lo hacía, al igual que hago miles de cosas que no debería por puro instinto animal, por no querer resistirme a espantoso juego que es la vida.

Me besó. En su boca noté un sabor a óxido, a sangre. Me pareció bien. Yo hice lo mismo y me enganché de su cuello, como si lo ahogase, tirando de él hacia abajo. Me dolía mucho el labio, tal vez me habían dado en el bar, no estaba segura. Pero no me importaba que se intensificase con sus mordiscos de perro abandonado. Al rato, nos soltamos. Fumamos un cigarrillo y sacó de la oscuridad un par de jeringuillas. No entendía bien de qué iba eso, pero volvió a parecerme bien, como todo ese absurdo escenario. Me preguntó, "¿confías en mí?" y yo respondí "sí, claro". Tras apretarme el brazo lo noté. Y a partir de ahí poca cosa puedo contar.

Sé que me desnudó, que le desnudé, y que follamos como animales, con gritos y con mordidas, con arañazos, con cosas que parecían estar fuera de lugar. Sé que bailamos y cantamos la canción River Euphrates, de Pixies, como dos tarados. Sé que tocó el bajo para mí y yo aplaudí como una loca pensando que lo hacía realmente bien. Sé que bebimos como seis cervezas y las estrellamos contra el suelo, partiendo el cristal, cortándonos la piel. También sé que, después de todo eso, nos tumbamos a charlar en voz baja sobre la vida y tal. Las luces de Madrid se colaban por sus cortinas. Me permitían, entre toda la oscuridad aplastante y maldita, ver sus ojos, que eran como grises, y sus labios hinchados, y su ceja partida, y su sonrisa de "he vivido lo suficiente y no quiero hacerlo más", y sus pezones, y su cuerpo lleno de moratones, cortes deprimentes y marcas de pinchazos, y su polla, y los pelos de su polla, y sus piernas que se enredaban con las mías, y todo eso, joder, todo eso. Es una de las cosas más maravillosas que he visto en mi vida, de veras.

Ni siquiera fui capaz de retener su nombre.
Sé que me lo dijo, pero yo ya estaba perdida; perdida entre alcohol, drogas y sexo, y tristeza, una tristeza tan brutal y tan atroz que apenas me dejaba pensar.
Cuando me desperté, no estaba. Tenía una nota. Decía algo como... "sobrevive, por favor". Si me quedasen lágrimas las habría derramado todas sobre sus sábanas sangrientas y sucias, pero no había, no había nada dentro, todo estaba acabado y muerto. Así que me levanté, utilicé su ducha y desaparecí de esa casa.

Cuando volví a la mía, solo pude hacer una cosa, algo que, de una manera u otra, me conectaría contigo aún sin saberlo; escribir.
Quién sabe si algún día volveremos a vernos. Quién sabe si algún día encontrarás estos escritos por casualidad y los relaciones conmigo. En cualquier caso... gracias. Gracias, maldito hijo de perra.

It's way too late to be this locked inside ourselves
The trouble is that you're in love with someone else
It should be me. Oh, it should be me
Sacred parts, your get aways
You come along on summer days
Tenderly, tastefully

And so may, we make time
Try to find somebody else
This place is mine

You said today, you know exactly how I feel
I had my doubts little girl
I'm in love with something real
It could be me, that's changing...


  • Listening to: Pixies - River Euphrates
  • Reading: Vida de un idiota
-tengo ganas de follarte
-yo de ver salvame deluxe
-parese mejor plan me has conbensido
no veo la utilidad de estos status, quien se creen, twitter version interesante?
me veis muy filosofica y profunda pero solo pienso en dormir y comer algo digno

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Comments


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:icontetelle-passion:
Tetelle-passion Featured By Owner 5 hours ago
Merci pour le favori Foxy Eyebrow Raise FnaF 2 
Reply
:iconjoosiee:
Joosiee Featured By Owner Aug 3, 2014  Student General Artist
Thanks for the +fav :3
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:iconcaarp:
Caarp Featured By Owner Apr 6, 2014  Hobbyist Photographer
Well hello there. What you been up to? :D
Reply
:iconersatzteilh:
ersatzteilh Featured By Owner Apr 15, 2014  Student Photographer
um hyper busy, i am working and studying :) u?
Reply
:iconcaarp:
Caarp Featured By Owner Apr 17, 2014  Hobbyist Photographer
I'm on my 2 week break from college now, so just chilling. ^^ Glad to hear you're ok! :D
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