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About Photography / Student Member Deus ex MachinaFemale/Spain Recent Activity
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Muchas veces pienso en ti.
Lo cierto es que lo hago constantemente, como si me hubiese obsesionado; como si tuviese una foto tuya pegada a la pared del cerebro y todos los días, al pasar por allí, la mirase. Pienso en tu voz, en el tacto frío de tus manos, la respiración fuerte y el olor que dejabas en mi cama cada vez que nos metíamos debajo de las sábanas.
Me sigue sorprendiendo la cantidad de horas que pasamos hablando de todo y de nada a la vez.
Te busco al entrar en las tiendas, en los bares o en las casas. Al atravesar el cruce de cualquier calle de Madrid por la noche. Al coger un autobús o un taxi, al volverme cuando creo que te he oído, al mirar entre las caras de los desconocidos que pasan a mi lado. No, en realidad, va más allá; te busco dentro de las tazas de café que me tomo cada mañana. Te busco cuando enciendo mi ordenador. Te busco en cada problema, en cada cierto, en cada decepción y en cada alegría. En las cervezas de más, en los cigarros de más. En la nieve del invierno y en el sol abrasador del verano. Miro dentro de mis tatuajes por si estás ahí escondido. Quizá estés bailando por alguna de mis lágrimas o tumbado en los cristales de mis gafas. Coño, yo que sé. Podría decirte que sigo funcionando a trompicones a pesar de no encontrarte nunca. Porque de alguna forma, por muy estúpido que parezca, sé que sigues por ahí. Sé que sigues viviendo en alguna parte y que algún día nos encontraremos.
Nada de esto tendría sentido si creyese lo contrario.

Ballroom blitz on the way home
You made up my mind
Tall room within out in the yard
We were given some time
And I
Oh I remain sorta sick
Now that I know
What was written in stone

And i still believe if you were around
We'd go out on the town
Ballroom blitz fell on the floor
You made up my mind
Oh why didn't I?
Oh I remain sorta sick
Now that I know what was written in stone

We used to talk about
If everything was right
The way we spent our time
It's hard to believe

Grow toward the design
Glory and laughter
Hope high tide will be
  • Reading: Tsugumi Ohba · Takeshi Obata

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ersatzteilh
Deus ex Machina
Artist | Student | Photography
Spain
"My present life is really very lonely and friendless. It offers me no stimulation that I do not myself provide; but rather estrangement of the soul from itself, preponderance of obsessional influences, which draw the soul up tightly with a sense of fear, and teach it to regard things with an earnestness that they do not deserve. This is the seamy side of my present existence. It is impossible, it seems, to be understood. It happens on rare occasions and I am slowly dealing with that fact. Nothing can outweigh though the pain I so intensely experience of no one being able to feel my words. Philosophical seriousness is already too deeply rooted in me and people can’t see beyond this. I am obliged daily to observe my current condition; my mind is being tormented incessantly, unable to cultivate a means of resistance. Dear friend, the “cultured” world accepts my intellect but I find zero pleasure in anything whatsoever. Life stands still and no matter what I do I am being washed away by everlasting loneliness."
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me están diseñando el uniforme de minichef.
Muchas veces pienso en ti.
Lo cierto es que lo hago constantemente, como si me hubiese obsesionado; como si tuviese una foto tuya pegada a la pared del cerebro y todos los días, al pasar por allí, la mirase. Pienso en tu voz, en el tacto frío de tus manos, la respiración fuerte y el olor que dejabas en mi cama cada vez que nos metíamos debajo de las sábanas.
Me sigue sorprendiendo la cantidad de horas que pasamos hablando de todo y de nada a la vez.
Te busco al entrar en las tiendas, en los bares o en las casas. Al atravesar el cruce de cualquier calle de Madrid por la noche. Al coger un autobús o un taxi, al volverme cuando creo que te he oído, al mirar entre las caras de los desconocidos que pasan a mi lado. No, en realidad, va más allá; te busco dentro de las tazas de café que me tomo cada mañana. Te busco cuando enciendo mi ordenador. Te busco en cada problema, en cada cierto, en cada decepción y en cada alegría. En las cervezas de más, en los cigarros de más. En la nieve del invierno y en el sol abrasador del verano. Miro dentro de mis tatuajes por si estás ahí escondido. Quizá estés bailando por alguna de mis lágrimas o tumbado en los cristales de mis gafas. Coño, yo que sé. Podría decirte que sigo funcionando a trompicones a pesar de no encontrarte nunca. Porque de alguna forma, por muy estúpido que parezca, sé que sigues por ahí. Sé que sigues viviendo en alguna parte y que algún día nos encontraremos.
Nada de esto tendría sentido si creyese lo contrario.

Ballroom blitz on the way home
You made up my mind
Tall room within out in the yard
We were given some time
And I
Oh I remain sorta sick
Now that I know
What was written in stone

And i still believe if you were around
We'd go out on the town
Ballroom blitz fell on the floor
You made up my mind
Oh why didn't I?
Oh I remain sorta sick
Now that I know what was written in stone

We used to talk about
If everything was right
The way we spent our time
It's hard to believe

Grow toward the design
Glory and laughter
Hope high tide will be
  • Reading: Tsugumi Ohba · Takeshi Obata
cosmicamente hablando, estoy fuera de servicio by ersatzteilh
cosmicamente hablando, estoy fuera de servicio
"Ni siquiera sé por qué escogí ese trabajo. Era algo así como conserje, una de esas personas que tienen funciones de lo más variadas y conocen a mucha gente. De esos a los que llamarías para conseguir unos gramos, un buen bar, un prostíbulo decente. Pero algo no olía bien en esa decisión. Supongo que me pareció interesante y peligroso. Sentía el sabor del óxido en la boca y esa desidia venenosa que te lleva a tomar decisiones probablemente equivocadas. Cuando presenté mi solicitud, me aceptaron de inmediato. Tan solo tuve que levantarme y atravesar todo ese tumulto de gente desorganizada, llegar hasta el instructor y decir, qué coño, vamos a hacerlo. Solamente desde ahí arriba pude notar las miradas escépticas de mis compañeros. Al principio me costaba comprender a qué se referían, pero no tardaría mucho en darme cuenta de qué iba todo eso.
Se me unieron tres personas más, tres valientes. Entre ellos estaba él. No podía creerlo. Incluso una parte de mí, muy sepultada por el raciocinio, me decía que había escogido ese trabajo para escapar de su mirada, de su forma de darme las buenas noches, de sus besos y de su olor. Pero ahí estaba el cabrón, en fila, sacando pecho y esperando a que le condenasen la vida diciéndole algo así como "bienvenido, el curro es tuyo". Solo necesité cinco segundos para que el pánico se apoderase de mí. Todo el zumbido de voces, risas y lamentos empezó a perder fuerza; ahora, aunque nadie se lo crea, retumbaba en mi cabeza otro tipo de sonido, como un martilleo constante. Sí, era el bombeo, el un dos-un dos, el momento exacto en el cual la realidad se despega de ti y empiezas a encontrarte asustado, preocupado y estúpidamente triste. Le miré con la misma expresión que miraría una niña su padre a punto de ahorcarse.

No sabía en dónde cojones nos estábamos metiendo, pero no se iba a parecer en nada a lo que todos teníamos en mente. Se podía sentir en el aire. Y parecía como si en ese momento todos los presentes que nos miraban supiesen exactamente lo que habíamos decidido hacer. Todos salvo nosotros.

Nos llevaron en fila india hacia un pasadizo subterráneo. Nadie hablaba. El instructor tenía cierto encanto, pero lo perdía en cuanto abría la maldita boca. Olía a perro muerto, estaba sucio, no pronunciaba bien y se le caía la baba, enredándose entre los pelos de su barba. Desfilábamos, casi. Llegamos a una sala extraña. Era como un garaje lleno de vehículos en ruinas, herramientas, grasa y oscuridad. Ese apestoso olor a muerte se hizo más notorio. De repente no éramos cuatro, sino unos veinte. Todos hombres salvo yo. Reconocía algunas caras; antiguos compañeros, otros no tanto.
El instructor nos hizo subir a una especie de vehículo esférico y sin techo. Me recordaba mucho a una de esas atracciones de los parques de diversiones, sí, esas que parecen como ollas giratorias. Fui la última, para variar. Tenía cierta esperanza en encontrarle a él con un asiento libre a su lado. Qué estúpida. Tuve la suerte de encontrar un hueco al lado de una de esas personas que no esperas ver jamás en un sitio como ese. Me entraron ganas de darle un beso, pero no lo hice. No tenía sentido sentir allí.

Y se puso en marcha. Para nuestra sorpresa la olla absurda aceleraba como un deportivo. El cabrón conducía como un viejo borracho queriendo suicidarse, y en pocos minutos ya estábamos gritando y agarrándonos a todo lo que podíamos. Nadie entendería el estrés de la situación a menos que se encontrase en ella. ¿Qué estábamos haciendo? Eran entrenamientos previos, algo así como un sistema de criba, ya saben, para eliminar a los "no aptos" y quedarse con los mejores. Ningún trabajo de simple conserje haría eso, claro. Quizá era una mafia, no sé, pero cada vez estaba más claro que el peligro era evidente. Por lo menos para mí. No tengo ni idea si los demás sentían ese palpitar acelerado, ya no por la velocidad que estábamos alcanzando o por el zigzag peligroso de la puñetera olla entre cadáveres de coches y demás, sino por la sensación de que iba a pasar algo. No aguanté mucho más. Nos estrellamos contra algo y salté de allí, como muchos otros. Corríamos porque nos sentíamos perseguidos, lo juro. [...]"

Si has llegado a leer hasta aquí posiblemente te estés preguntando a santo de qué venía el texto y qué relación guardaba con la foto. Con honestidad confieso que ninguna.


✝  ✝  ✝

www.youtube.com/watch?v=lvZLsc… 
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Diciembre. Otro año se esfuma, se apila en el montón de recuerdos que quedan guardados en los rincones polvorientos de mi habitación cerebral. En este mes siempre me siento incómoda. Creo que es porque la circunstancias me obligan, de una forma u otra, a pensar en la gente que una vez estuvo y ya no está. Gente que me suscita curiosidad, nostalgia, indiferencia o incluso asco. Esta es una de esas mierdas que leeré en un tiempo y querré borrar.

Las cosas han cambiado. Siempre lo hacen, y cada vez más rápidamente. Un día estás desenvolviendo el regalo que tu mejor amiga compró para la ocasión y al rato se te ha olvidado su apellido, su color favorito y la marca de tabaco que solía fumar. Cosas que pasan, y así con todo y todos, ¿sabes? No hay quien detenga ese proceso, el trasiego de ir y venir, de enamorarnos, desenamorarnos y volver a cometer el mismo error sentimental. Hay veces que la gente es capaz de pasar página o incluso de cerrar el libro. Otras veces las personas se atascan en el mismo capítulo, negándose a continuar leyendo. Y en otras ocasiones continúan leyendo a toda prisa mientras se paran a buscar esos párrafos que les anclan, que les condicionan sin saberlo, que les hacen recordar lo que era el sabor de una puesta de sol o un abandono.

Lo bloqueo todo. Redirijo mis sentimientos hacia la senda de la indiferencia, porque, al fin y al cabo, ¿de qué sirve echar de menos a alguien que se ha olvidado de ti?
El cambio. Qué cosa más graciosa y terrorífica. Parece que a nadie le gusta, aunque digan que sí. Nadie se atreve a aceptar que los cambios suceden constantemente. Un día dices que te gusta el pastel y al día siguiente que ya no. Y entonces te crucifican, como si hubieras cometido un crimen, como si hubieras olvidado tus principios. Es una puñetera estupidez, una muy injusta. Yo siempre he sido de esas personas desconcertantes que activan el modo veleta y se lo dejan encendido por las noches. Que un día dicen sur y al año siguiente, norte. Que pegan palos de ciego y arrasan con todo. No me parece mal. Lo estático me aburre. Hay personas que prefieren quedarse en su habitación, jugando al ordenador, viendo series tontas por internet y regodeándose en el rencor, esperando a que de la nada aparezca un cambio significativo que les haga sentirse mejor. No es un plan para mí. Quiero decir, me gusta la distorsión, el sufrimiento tan desgarrador que produce una pérdida, la alegría espontánea de conocer a alguien nuevo, la preocupación al tomar decisiones que, quizá, sean erróneas. Me gusta sentir el paso del tiempo y todo lo que ello conlleva. Me ayuda a sobrevivir. Porque a veces es demasiado; a veces sentir que todo es igual, hagas lo que hagas, me lleva a pensar que estoy perdiendo el tiempo. Buceo a las profundidades en busca de eso que tanto miedo le da al mundo; cambios.

Estas cosas tienen consecuencias. Me han llamado de todo, ¿sabes? Los mismos que me amaron llegaron a odiarme, y viceversa. Nunca se sabe conmigo, ni siquiera yo lo sé. Loca, puta, infantil, inmadura, niñata, amargada, estrecha, fría, distante, absurda. Es posible, todo es posible. Francamente no me interesa saberlo. Existen las mismas probabilidades de que acabe en un manicomio como que termine en la portada de un periódico por haber revolucionado la industria gastronómica. Quizá protagonice una película o tal vez me case con un vagabundo. No sé, joder, no sé nada. Estoy cansada de la tradición, de la fama que uno va consiguiendo con los años. ¿Nadie se da cuenta de que condiciona, de que amarra, de que convierte a uno en esclavo? ¿Por qué tendríamos que obedecer a la tradición? ¿Por qué tenemos que mantenernos inamovibles?

Estoy harta de promesas. De gente que asume y no sale de ahí.
Un día me pareció fantástico prometer. Luego comprendí que era estúpido. No siento nada. No siento haberme desencantado. No siento haber hecho daño. Es parte de la vida. No podemos culpar a los demás de que dejen de querernos. A veces pasa y todo el mundo se obsesiona con encontrar motivos, razones que tengan coherencia. A veces ocurre, sin más. Y ya.

En Navidad siempre llegan cambios, es como una especie de coincidencia espantosa. Ahora está él. No sé bien quién demonios es ni lo que va a pasar, pero tengo la certeza de algo; me ha hecho sentir. Sentir la adrenalina de los quince años y el primer beso, la confusión, la sorpresa. Me ha hecho recordar que todavía no me he muerto por dentro y con eso ya es suficiente. Se acaba el 2014 y siento que he vivido tres vidas más que en el año anterior, que fue uno de los más horrendos de mi vida. En cierto modo es un alivio.

No sé qué esperan de mí, pero dejarme deciros una cosa: es un error esperar algo de alguien como yo.
¿Quieres un consejo? Vive. Deja de estar sentado en la barra del bar y saca a bailar a la chica más fea que veas. Después saca a la más guapa y fóllala en los baños. Pídete unas copas, emborráchate, fuma un puro. Pégale un puñetazo al primer tipo que veas. Sal de ahí y vete a otro local, muérete de frío en las calles, drógate, haz lo que quieras, joder, pero haz. Deja de juzgarlo todo desde la jaula en la cual tú mismo te has encerrado. No tengas miedo a formar parte de ese juego tan cruel y despiadado que es la vida.
  • Listening to: Forever Lost
  • Reading: .

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:icontetelle-passion:
Tetelle-passion Featured By Owner Dec 17, 2014
Merci pour le favori Foxy Eyebrow Raise FnaF 2 
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:iconjoosiee:
Joosiee Featured By Owner Aug 3, 2014  Student General Artist
Thanks for the +fav :3
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:iconcaarp:
Caarp Featured By Owner Apr 6, 2014  Hobbyist Photographer
Well hello there. What you been up to? :D
Reply
:iconersatzteilh:
ersatzteilh Featured By Owner Apr 15, 2014  Student Photographer
um hyper busy, i am working and studying :) u?
Reply
:iconcaarp:
Caarp Featured By Owner Apr 17, 2014  Hobbyist Photographer
I'm on my 2 week break from college now, so just chilling. ^^ Glad to hear you're ok! :D
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